Cómo convertir su coche a autogás y ahorrar dinero

El ahorro del 40% en combustible es una de las razones por las que muchos particulares y profesionales deciden convertir su coche gasolina a autogás.

A pesar del pequeño repunte del 3,3 por ciento en el número de matriculaciones de coches nuevos experimentado en 2013, el mercado del automóvil sigue en sus horas más bajas. Desde que comenzara la crisis el mercado español de automoción acumula un déficit de renovación de 2,2 millones de vehículos, lo que está provocando el envejecimiento del parque español, ya que uno de cada dos turismos que circulan tiene más de 10 años.

Además de la inversión que supone la adquisición de un vehículo nuevo, el precio del combustible para alimentarlo continúa aumentando. Según los datos que maneja Industria, los españoles pagamos el pasado año 2,9 cent/l más en el caso de la gasolina y 2,6 cént/l más en el caso del diésel. Así las cosas, no es de extrañar que el consumidor busque otras alternativas. Existen diferentes opciones, pero en esta ocasión nos vamos a centrar en el autogás o GLP (Gas Licuado de Petróleo), un combustible alternativo, mezcla de propano y butano, usado por más de 21 millones de vehículos en todo el mundo.

Cada vez son más los fabricantes que incluyen en sus gamas vehículos bifuel, es decir, con motores de gasolina preparados para utilizar GLP. Actualmente, existen en el mercado español unas 20 marcas de vehículos con una oferta de más de 60 modelos con autogás. Suelen ser versiones con potencias no muy altas (entre los 70 y los 100 CV) y con un precio ligeramente superior que su versión en gasolina. Sin embargo, el uso del autogás no está restringido sólo a la compra de un vehículo nuevo. También podemos usar este tipo de combustible convirtiendo nuestro coche de gasolina a GLP (por causas técnicas no se puede hacer la conversión en un diésel).